Nimio,
reiterado; insistente y obstinado.
Aunque algo fugaz, reflexivo y delicado.
Perplejo es el instante que ahora protagonizo...
Figurante de mi abandono,
no
aporto nada que valga;
nada vale que entregue o regale.
Corazones
desechos y fatigados oídos,
testigos anónimos de una voluntad quebrada,
ante la
poderosa evidencia de una auto-evaluación tiránica.
Dar
todo, en ocasiones no basta...
Aún perdiendo la razón y hacer de la locura tu
hermana.
En la última gota de sangre que todavía está sana,
se halla fuerza
suficiente para lograr tu hazaña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario