
Me encuentro conmigo misma y casi ni me conozco, caminando por un abismo de emociones y decisiones casi imposibles de sostener.
Ahora más q nunca me miro al espejo y me vuelvo a mirar, buscando sin encontrar la fortaleza y la persona q había sido algún día.
Podría acusar a mi entorno, incluso a mi destino y hacerme víctima de las circunstancias. Podría ser más egoista e incluso responsabilizar a las personas que estan alrededor, pero nada de esto deja de hacerte sufrir, nada deja de recordarte tu participación en tu propia vida.
Como sí de un bellísimo amanecer se tratase nace en mi interior un sentimiento de superación, un destello de la más hermosa luz esperanzadora, antes claro habiendo mordido el polvo.
Sentimientos, sensaciones y decisiones hacen huelga frente a mi voluntad y he de tomar conciencia, es el momento de apostar por mi.
Antes claro de abandonar este espejo...
