
Me despierto sobresaltada y se que hoy va a ser un día duro...
Un día en el que se van a decir muchas, muchas verdades.
Respiro hondo... en el plano de los sentimientos más íntimos, la asertividad no es lo mío. Procuraré estar calmada, intentaré sosegar el espíritu con respiraciones lentas y pausadas, llenando cada milímetro de mis pulmones de una esperanza cargada de decepción y agonía amarga.
Madre, porque no puede ser más fácil? Porque nuestra relación se quiebra? Porque nuestro amor se resbala cayendo de nuestras gargantas? Dejando tras él un reguero de enemistad, frustración y tormento.
Madre la vida me cambia... Ya no soy la misma que era ayer, no permito más atropellos a mis emociones, no doy permiso a que quiebren más mi alma. He estado rota por mucho tiempo y ahora que me vuelvo a ver en el espejo, exijo lo que merezco... amor, cariño y respeto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario